está despierta la jungla silvestre cruje una puerta, me levanto el insecto de la cama está empapado de sangre y un poco de transpiración abrir los ojos cuando el sol pega de frente genera pequeñas estrellas dolorosas hay una enfermedad comiéndose el aire detrás de mí ¿cómo amaneciste? esta mañana guarda muchas posibilidades una vecina está mirando el momento exacto que abrís las cortinas desnuda, cansada ella te mira — es un espejo su juventud se proyecta en tu cuerpo anciano se saludan con la mano una de las dos estrelló el colchón contra la pared saltó y sugirió dejar de pensar en las cosas que el tiempo se roba ¿si pudieras borrar un recuerdo seguirías siendo la misma? desde los trece años un caudal alcohólico me arrastra en el balcón, atrás del jardín uso las botellas para crear nuevas plantas existe la vida después de la vida y existe morir para nacer con otra forma el sabor de las anfetaminas es una lengua muerta y pesad...
Durante dieciocho meses escribí una idea. Tracé líneas, contornos. Desarrollé páginas, capítulos, conflictos. Construí un espacio metafísico, abierto. Dejé que todas las imágenes que me gustan se metan dentro. Tomé notas. Analicé de qué manera articular la realidad con la ficción, pensé una historia. Pensé la historia de cada personaje que forma parte de esa historia. Los imaginé, busqué fotos en internet que me remitan a un estereotipo. Elegí los nombres. Elegí los cuerpos, las voces. Elegí sus miedos. Los materialicé. Leí libros que hablan sobre cómo escribir otros libros, también leí por gusto. Exploré dentro del género: miré películas para pensar la construcción narrativa desde otra perspectiva, miré documentales. Soñé las cosas que ví después de mirarlas. Me expuse a un vértigo ardiente, incómodo. Tanteé el límite sin atravesar. Ahora, la novela se desarma entre mis manos. No es frustración, abandono. Es una reorganización natural de ideas. El tiempo, ...
💔 Crecí afectada. En un reflejo disociativo que se agranda después de comer. Ganas de vomitar. Transtornos compulsivos, picos excéntricos de efusividad. Bocado bocado tras bocado. Después, silencio. Un agujero en el estómago O peor: querer poder cambiar la forma. Recostadas sobre el pasto, preguntó si conocía la palabra celulitis. Dije que no. Apretó mi pierna. La grasa se acumula y forma pequeñas montañas, pozos, textura. Una constelación lunar expandiéndose en el punto. Mi piel había cambiado. Trece años, Christiane F. El cúter desarmado, salpicones en lo pulcro una división seductiva de la indecencia. 💔 Desvelo, ombligo abierto hacia el cielo despejado. Líneas trascendentales que definen el camino de regreso a nada. El deseo es despiadado. 💔 La equivocación, los malos pensamientos. Un bulto siniestro que nace, crece y se deforma. Un gérmen uterino, propio. Adentro mío condecoró. ...
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