Herida
El orgasmo me parte en lágrimas.
No es emotividad: es conjuro.
Últimamente repito en voz alta liberame, liberame
mientras la Bestia se vuelve
piel.
Me mira
en esta extraña alucinación
donde somos una sola.
Ella está dormida
mientras yo sigo de pie.
Pero la cuerda está ubicada exactamente,
necesariamente, infactible
justo a punto de ahorcarme si intento...
¿Deseabas,
amabas con exactitud
la vida? Puesto que sonríes
desde la sombra
que proyecta
el Sol sobre todas las cosas
como la Sombra que eres
o la sombra en la que te Quieres
convertir
Me respondo a mí misma:
- amaba la vida
El interlocutor presiona el botón rojo
para dejarme entrar
al camarín de los Locos
y me pianta
su termómetro de mercurio
- amaba la sensación
de última vez
cada vez
que vivía. Amaba vivir
Polvo blanco sobre la pálida
incorpórea
sensación de estar cerca.
Maquillaje. Luz.
Cámara.
Un hombre
que hace sus preguntas:
- amaba la sensación
de estar viva. Amaba mi cuerpo
Él presionaba el botón
para estar adentro
o afuera
de mi cuerpo
si quería. Y quería.
Yo lo observaba
detrás del vidrio de la
certeza
de mi amor por la vida,
- amaba vivir,
amaba
cualquier cosa que tenga que ver
con la vida
Él entraba y salía
como una puerta giratoria
al nublado pensamiento
qué hacer con la
cosa. Y la cosa lo miraba
mientras lo miraba
mirándome.
No tuve miedo:
la humedad de mis piernas
formó un charco
caliente. Él se mojó
las rodillas al besarme,
ensució su pantalón
- mientras amaba la vida
sólo podía pensar
en el amor que sentía
Ella me mira, se mira, nos mira
a las dos que somos
nosotras, yo
tan desesperada por amar
la vida
lágrima que corre detrás
de otra lágrima que limpia
lo que alguien
ensució:
- amaba la vida, amaba
la sensación de poder vivir
Él
se aleja de nosotras
con una mancha de sangre
en el pantalón.
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